Proyecto Curricular Nivel Primario
Fundamentación
Los años escolares se caracterizan por la importancia creciente que cobran los contextos socializadores externos a la familia, sobre todo la escuela y el grupo de iguales; los mismos son contextos interconectados. Aun existiendo en cada uno de ellos características que les son propias y que hacen que la familia, las escuela y los iguales sean contextos diferentes, la experiencia en uno de ellos puede servir como facilitador u obstáculo para la adaptación en los otros.
Nuestro modelo pedagógico se basa en la posibilidad de ponerse en el lugar del otro, para vivir… sentir y aprender.
Definimos el aprendizaje como un proceso de construcción continuo que se establece entre las personas que aprenden y el conocimiento. Es activo, dinámico, de construcción y reestructuración permanente. El alumno es el artífice de su propio aprendizaje, es el eje modificador del mismo; el centro del proceso, gracias a él existe y existirá el aprendizaje. Es necesario dejar plasmado que el niño y/o adolescente se encuentra en cada situación de aprendizaje con su historia personal y social que influye y determina el mismo.
Esto constituye lo que Carl Rogers llama el aprendizaje significativo, aquel que impacta en la personalidad del alumno y nunca olvidará porque está relacionado con sus vivencias, afectos y emociones.
El proceso enseñanza-aprendizaje es un movimiento dual, dos términos que
no se pueden independizar el uno del otro. De allí que el otro polo del proceso, el docente, también este en continua modificación. Todo el proceso también implica investigar, explorar, cambiar y el encuentro-desencuentro propio de toda comunicación humana.
El pensar la situación desde el alumno permite reconocer las diferencias que existen entre las personas, lo que produce asimetría en los saberes y en las diferencias de intereses por tener diferentes capacidades cognitivas sensitivas-perceptivas y /o motrices. Aquí es primordial la importancia de las adecuaciones curriculares, donde no interesa la cantidad de contenidos sino la calidad que cada uno de los niños puede adquirir de acuerdo a sus potencialidades. Lo prioritario es estar incluidos en los grupos áulicos.
Umbrales considera la evaluación también como un proceso ya que provee de información para comprender el estado de la situación educativa de cada niño/adolescente y es, siempre, un instrumento de apoyo al proceso enseñanza-aprendizaje. Esta información ayudará a la comprensión del estado del aprendizaje, detectar errores y logros y modificar lo que sea necesario para que se concreten los objetivos y finalidades.
La tarea más importante a la que nos abocamos, para favorecer la inclusión es orientar nuestro trabajo hacia la consecución de los siguientes objetivos
· Enriquecer los vínculos.
· Fijar límites claros y firmes que enseñen a asumir las consecuencias de sus actos.
· Enseñar habilidades para la vida: cooperación, resolución de conflictos, estrategias de resistencia y asertividad; habilidades de comunicación, competencias para la resolución de problemas, etcétera.
· Establecer y transmitir expectativas elevadas. Las expectativas tienen que ser elevadas pero realistas, para facilitar el logro de sus objetivos y no se sentirán subestimados.
· Brindar oportunidades de participación significativa.
· Desarrollar una sana autoestima: Creando y sosteniendo autoconfianza, autoimagen positiva; aprender a conocernos, aceptarnos y valorarnos de manera realista y comprensiva.
· Promover en todas las situaciones el re-conocimiento del Otro.
· Ejercitar una comunicación clara, honesta y oportuna, que nos permita prevenir y resolver malos entendidos.
· Desarrollar relaciones positivas. Vincularse de manera cercana y estable para el disfrute de los vínculos y su utilización como base de apoyo emocional mutuo.
· Trabajar en el ejercicio de la creatividad, a fin de adquirir la capacidad de buscar soluciones de manera diversa y flexible.
· Aprender a regular la reacción, estimulando y practicando más la pro-acción.
Las relaciones entre los niños son promovidas en nuestro colegio por un conjunto de “derechos y responsabilidades” establecidos por ellos (por ejemplo, que todos tienen derecho a sentirse seguros, a ser tratados con amabilidad, a que los escuchen y a aprender), los cuales afianzan una conducta social sana. Se han enseñado estrategias de resolución de problemas en situaciones de representación de roles, y se espera que los alumnos las apliquen antes de requerir la intervención del docente. Si ellos no pueden, los adultos presentes en el aula ejemplifican las conductas apropiadas y la aplicación de estrategias para resolver problemas, aunque generalmente ellos llegan a encontrarlas por sí mismos. Seguramente es la espontaneidad del modelo lo que nos permite ser flexibles y adaptarnos mutuamente. Esta aproximación es una estrategia fundamental para establecer el contacto y el diálogo entre ellos y nosotros, y entre ellos.
Nuestro compromiso como escuela inclusiva cuenta con
- Acompañamiento de los docentes a cada uno de los alumnos
- Atención personalizada
- Adecuaciones curriculares
- Respeto por los tiempos de cada alumno
- Adecuaciones de contenido y de acceso.
- Trabajo en conjunto de nuestro Equipo técnico-profesional con los equipos externos, equipo técnico de Supervisión de Enseñanza Privada, las maestras integradoras (MAI) y las familias de los niños/adolescentes incluidos.
- Reuniones periódicas de seguimiento y evaluación del trabajo áulico de cada niño. Confección de Actas e Informes que testifican el trabajo realizado.
Para Tonnucci, de 68 años, nacido en Italia, en Fano y radicado en Roma, el colegio no debe asumir un papel absorbente en la vida de los chicos. “Que la escuela sepa que no tiene el derecho de ocupar toda la vida de los niños. Que se les dé el tiempo para jugar. Y mucho", es parte de su decálogo. El niño que aprende a callarse, se calla toda la vida. Pierde curiosidad y actitud crítica. El maestro es un facilitador, un adulto que escuche y proponga métodos y experiencias interesantes de aprendizaje. Los docentes deberían tener una actitud de curiosidad frente a lo que los alumnos saben y quieren. Les pediría a los maestros que invitaran a los niños a llevar su mundo dentro del colegio, que les permitieran traer sus canicas, sus animalitos, todo lo que hace a su vida infantil. Y que juntos salieran a explorar el afuera. |
Por todo ello trabajamos con libertad de acción permanente, en función de lograr que los niños se apropien de los aprendizajes, en forma significativa y en un contexto de investigación, creatividad y armonía, sin olvidarnos que el mayor objetivo es que sean felices y se encuentren con su interioridad a través de la creatividad y la comunicación con los otros.
